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Denominaciones de origen

Las Denominaciones de Origen Protegidas e Indicaciones Geográficas Protegidas son el sistema utilizado en nuestro país para reconocer una calidad diferenciada, consecuencia de características propias de producción y elaboración de los productos.

La ley en vigor referida a las denominaciones de origen de los alimentos establece las definiciones Denominación de Origen Protegida (DOP) e Indicación Geográfica Protegida (IGP), que son las dos figuras de protección que se aplican a los productos agrícolas y alimenticios diferentes del vino y de las bebidas espirituosas.

Así, se define una DOP como el nombre de una región, de un lugar determinado o, en casos excepcionales, de un país, que sirve para designar un producto agrícola o un producto alimenticio:

- Originario de dicha región, de dicho lugar determinado o de dicho país.

- Cuya calidad o características se deben fundamental o exclusivamente al medio geográfico con sus factores naturales y humanos.

- Y cuya producción, transformación y elaboración se realicen en la zona geográfica delimitada.

Y una IGP como el nombre de una región, de un lugar determinado o, en casos excepcionales, de un país, que sirve para designar un producto agrícola o un producto alimenticio:

- Originario de dicha región, de dicho lugar determinado o de dicho país.

- Que posea una cualidad determinada, una reputación u otra característica que pueda atribuirse a dicho origen geográfico.

- Y cuya producción, transformación y elaboración se realicen en la zona geográfica delimitada.

Estas indicaciones deberán estar autorizadas e inscritas en un registro comunitario, y tanto ellas como sus símbolos asociados deberán figurar en el etiquetado de los productos agrícolas y alimenticios que se comercialicen con una denominación registrada.

Las denominaciones registradas estarán protegidas contra:

a) Toda utilización comercial, directa o indirecta, de una denominación registrada para productos no amparados por el registro, en la medida en que sean comparables a los productos registrados bajo dicha denominación o en la medida en que al usar la denominación se aprovechen de la reputación de la denominación protegida.

b) Toda usurpación, imitación o evocación, aunque se indique el origen verdadero del producto y aunque la denominación protegida esté traducida o vaya acompañada de una expresión como «género», «tipo», «método», «estilo», «imitación» o una expresión similar.

c) Cualquier otro tipo de indicación falsa en cuanto a la procedencia, el origen, la naturaleza o las características esenciales de los productos, en el envase o en el embalaje, en la publicidad o en los documentos relativos a los productos de que se trate, así como la utilización de envases que por sus características puedan crear una impresión errónea acerca de su origen.

d) Cualquier otra práctica que pueda inducir a error sobre el auténtico origen del producto.

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