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El gas natural como fuente de energía: consejos de seguridad

El gas natural es una mezcla de gases formada principalmente por metano que se utiliza como fuente de energía y que presenta múltiples usos y aplicaciones. Se trata de una fuente de energía segura siempre que se cumplan unas normas de seguridad de uso y mantenimiento de las instalaciones y aparatos de gas. A continuación, se ofrecen una serie de recomendaciones de seguridad.

¿Qué es el gas natural?

Es una mezcla de gases en proporciones variables formada principalmente por metano, aunque también presenta otros gases en menores proporciones. Procede de la descomposición de la materia orgánica y sus yacimientos pueden encontrarse asociados a los de petróleo (en este caso estaría por encima del yacimiento petrolífero) o bien en reservas independientes y aisladas.

La utilización del gas natural como fuente de energía, presenta un gran número de usos y aplicaciones:

  • Para calefacción, aire acondicionado, agua caliente sanitaria.
  • Generación de electricidad a través de centrales de ciclo combinado.
  • Para transporte marítimo.
  • Combustible para transporte terrestre, tanto público como privado.
  • Procesos industriales.

¿Qué caracteriza al gas natural?

El gas natural se caracteriza por ser el combustible fósil con menor impacto medioambiental, por lo que se trata de un combustible limpio, seguro y eficiente. Es la fuente de energía convencional más limpia y menos contaminante. Por lo tanto:

  • Produce una menor cantidad de residuos en su combustión en comparación con otras fuentes de energía como carbón, petróleo y derivados. En su combustión se produce menos dióxido de carbono, menos dióxido de nitrógeno, menos dióxido de azufre y no se emiten partículas sólidas ni cenizas.
  • Es una fuente de energía segura si se cumplen las normas de seguridad de uso y mantenimiento de las instalaciones y aparatos de gas. Hay que recordar que las personas titulares de las instalaciones o, en su caso, la persona usuaria de las mismas son las responsables de su correcto funcionamiento.

Recomendaciones de seguridad relacionadas con las instalaciones de gas natural y aparatos de gas.

Tanto la seguridad, como la eficiencia energética en las instalaciones de las viviendas, son consecuencia de un adecuado control de mantenimiento de las mismas. Se pueden dar una serie de consejos en la utilización del gas natural en el ámbito doméstico:

  • La habitación donde se ubique la instalación de gas natural debe contar con una ventilación adecuada y suficiente, dotada de rejilla que conecte con el exterior. Estas rejillas no deben estar obstruidas ni tapadas y han de estar siempre limpias.
  • El mantenimiento o revisión de los aparatos de gas debe ser realizado por empresas debidamente acreditadas y autorizadas. Asimismo, dichos aparatos deben ser utilizados y cuidados de manera correcta, conservando el manual de instrucciones y especificaciones en lugar seguro.
  • La instalación de gas debe ser utilizada para los fines para los que fue concebida. Por ejemplo, no cuelgue cuerdas a modo de tendedero de los tubos de las canalizaciones.
  • No utilice al mismo tiempo la campana extractora y la caldera de calefacción. Si ambas se encuentran en la misma cocina, la campana puede hacer que los humos de la caldera se queden en la cocina en lugar de ser expulsados. Por ello, mientras que utilice la campana no haga uso de la calefacción.
  • Si desea realizar algún cambio en las instalaciones, modificar los conductos de salida o detecta alguna anomalía, contacte con un servicio técnico o empresa instaladora debidamente cualificada y habilitada.
  • Si se va a ausentar varios días de su vivienda proceda a cerrar la llave de paso general del gas (tanto de las ventanas, como la de los propios aparatos de gas).
  • Cuando cocine:
  1. Compruebe que la llama es de color azul, recta, estable y silenciosa. Si se vuelve amarillenta deben limpiarse los quemadores (si esto no solucionara el problema, habría que contactar con una empresa cualificada y habilitada).
  2. Al poner el fuego al mínimo, la llama debe mantenerse sin apagarse.
  3. Si la llama ennegrece los utensilios de cocina, puede estar habiendo una mala combustión.
  4. Evitar derramar líquidos o que haya corrientes de aire que puedan terminar apagando el fuego, manteniéndose aún el flujo de gas abierto.
  5. La acumulación de restos en los quemadores puede provocar una mala combustión. Por ello es fundamental mantenerlos limpios.
  6. A la hora de encender la cocina debe encenderse la cerilla antes de abrir el gas.
  • En el caso de que se note olor a gas, puede hacer lo siguiente:
  1. Ventile adecuadamente la estancia (abriendo puertas y ventanas).
  2. Corte la llave de paso general (la llave debe quedar perpendicular a la tubería), así como cierre la salida de gas del aparato.
  3. No encienda luces, aparatos eléctricos, no fume ni utilice el teléfono dentro del recinto donde se produzca el olor.
  4. Si tras haber hecho todo lo anterior, sigue produciéndose olor a gas, debe contactar con una empresa instaladora o servicio técnico cualificado y habilitado. Hasta que se produzca la reparación por parte de dicha empresa, no debe volverse a abrir la llave de paso.

 

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