Inicio » Artículos

Gas natural: inspección y revisión de las instalaciones receptoras

Las instalaciones receptoras de gas natural, al estar alimentadas desde redes de distribución, deben ser sometidas a una inspección periódica realizada por la empresa distribuidora, utilizando medios propios o externos.

Etiquetas:

La persona titular de la instalación (por ejemplo: la persona propietaria de un inmueble) o, en su defecto, las personas usuarias (por ejemplo: la persona arrendataria de una vivienda):

  • Abonará el importe derivado de estas inspecciones a la empresa distribuidora, siendo repercutido a las personas usuarias a través de la factura del suministro. No se admite el pago en efectivo de la inspección en el acto de la misma.
  • Realizará el mantenimiento, conservación, explotación y buen uso de la instalación, de tal forma que se halle permanentemente en servicio, con el nivel de seguridad adecuado.
  • Atenderá las recomendaciones que, para la seguridad, les sea comunicada por la empresa suministradora.

Las modificaciones en las instalaciones deberán ser realizadas en todo caso por personal instalador autorizado quienes, una vez finalizado el trabajo, emitirá el oportuno certificado que quedará en poder de la persona usuaria.

Inspección periódica de las instalaciones receptoras alimentadas desde redes de distribución.

Cada 5 años, y dentro del año natural de vencimiento de este periodo, las empresas distribuidoras de gas natural deberán efectuar una inspección de las instalaciones receptoras de su respectiva clientela, repercutiéndoles el coste derivado de la misma. Asimismo, la persona titular de la instalación podrá elegir una empresa instaladora habilitada y autorizada para proceder a dicha inspección que notificará a la empresa distribuidora sobre la realización de tal inspección y el resultado de la misma.

En instalaciones de hasta 70 kW de potencia instalada, la inspección comprenderá desde la llave de la persona usuaria hasta los aparatos de gas (incluidos estos).

En instalaciones centralizadas de calefacción e instalaciones de más de 70 kW de potencia instalada, la inspección comprenderá desde la llave del edificio hasta la conexión de los aparatos de gas (excluidos estos).

De forma general, y con independencia de la potencia instalada, en las instalaciones suministradas a una presión máxima superior a 5 bar, la inspección comprenderá desde la llave de acometida hasta la conexión de los aparatos de gas (excluidos estos). El mantenimiento de los aparatos será responsabilidad de la titularidad de la instalación.

La inspección periódica de una instalación receptora alimentada desde una red de distribución a presión igual o inferior a 5 bares, consistirá básicamente en verificar:

  • La estanqueidad de la instalación receptora.
  • El buen estado de conservación de la misma.
  • La combustión higiénica de los aparatos.
  • La correcta evacuación de los productos de la combustión.

Procedimiento de inspección.

La empresa distribuidora comunicará la fecha de la visita de inspección a las personas usuarias con una antelación mínima de 3 meses, al respecto de la necesidad de efectuar la inspección periódica de las instalaciones receptoras comunes y/o de las instalaciones individuales.

  • A partir de ese momento, la persona consumidora dispondrá de, al menos, 45 días para contratar los servicios de una Empresa Instaladora de Gas oportunamente habilitada y autorizada para realizar inspecciones, que procederá a comunicar el resultado de la misma a la empresa distribuidora, así como el coste de la misma que se incluirá en la siguiente factura de gas.
  • Si en dicho periodo de 45 días no se contrata la inspección con la mencionada empresa instaladora, será la empresa distribuidora la que realice la inspección.

Si la clientela elige para la inspección a una empresa instaladora habilitada de gas:

  • Con el resultado de la inspección favorable, se emitirá por su parte el oportuno Certificado de Inspección y entregará copia a la persona titular de la instalación, otra copia la remitirá a la empresa distribuidora y mantendrá otra copia en su poder.
  • Si la empresa detectara anomalías en la inspección, remitirá a la empresa distribuidora un Informe de Anomalías en el que se indicará el plazo máximo de corrección de las mismas, entregándose copia a la persona titular de la instalación.
  • No podrá proceder a la reparación de las anomalías la misma empresa o instaladora que realice la inspección.
  • Una vez que se resuelvan las anomalías, se emitirá el oportuno Certificado, entregándose copia a la persona titular de la instalación al finalizar la inspección, remitiéndose otra copia a la empresa distribuidora, y manteniendo otra copia la empresa.

Si la empresa distribuidora es la que finalmente realiza la inspección:

  • Comunicará la fecha y rango horario de la visita de inspección a las personas usuarias con un margen de 3 horas y con antelación mínima de 5 días, solicitando que se le facilite el acceso a la instalación el día indicado. La comunicación incluirá un número de teléfono gratuito a través del cual la clientela podrá concertar la hora de la inspección o solicitar su modificación.
  • La inspección se realizará por personal propio o contratado por la empresa distribuidora (el personal contratado deberá someterse a un proceso previo de formación que lo faculte para dicha tarea).
  • Si no fuera posible realizar la inspección por no hallarse la persona usuaria en su domicilio, la empresa distribuidora le comunicará nueva fecha.
  • Si el resultado de la inspección fuera favorable, se emitirá el oportuno Certificado de Inspección, entregándose una copia del mismo a la persona titular y manteniendo una copia en su poder.
  • Si la empresa distribuidora detectara anomalías al finalizar la inspección, se entregará el oportuno Informe de Anomalías, indicándose el plazo de corrección de las mismas.
  • La reparación de las anomalías no se podrá efectuar por la misma empresa o instaladora que hubiera realizado la inspección.
  • Resueltas las anomalías, se emitirá el oportuno Certificado de Inspección entregándose una copia a la persona titular y manteniéndose otra en poder de la empresa.

Anomalías principales.

Estos tipos de anomalías, por su propia naturaleza, han de ser subsanadas en el momento. Si no se pudiera corregir en dicho momento, se producirá la interrupción del suministro de gas y el precintado de la oportuna instalación o el aparato afectado. La persona titular de la instalación o aparato de gas o, en su caso, la persona usuaria de los mismos, será la responsable de proceder a la corrección de la anomalía detectada (incluyendo la acometida interior enterrada). El servicio de instalación de gas o servicio técnico utilizado para corregir la anomalía principal entregará a la persona usuaria un justificante de la corrección de la misma y enviará copia a la empresa distribuidora.

Anomalías secundarias.

En estos tipos de anomalías, por su propia naturaleza, no es preciso interrumpir el suministro de gas. Por ello, en este caso, se ofrecerá a la persona usuaria o, en su caso, persona titular de la instalación o aparato afectado un plazo de 15 días naturales para su corrección (en este caso, no se producirá la interrupción del suministro). La persona titular o, en su caso, la persona usuaria serán las responsables de proceder a la corrección de dicha anomalía secundaria observada en la instalación (incluyendo la acometida interior enterrada) y los aparatos de gas. El servicio de instalación de gas o servicio técnico utilizado para corregir la anomalía secundaria entregará a la persona usuaria un justificante de la corrección de la misma y enviará copia a la empresa distribuidora.

Los casos de las instalaciones alimentadas por depósitos fijos individuales.

  • Se establece la obligación de realizar una revisión de las mismas cada 5 años.
  • Las personas propietarias o, en su defecto, las personas usuarias serán las responsables de realizar esta revisión, a través de una empresa instaladora de gas debidamente habilitada y autorizada contratada por aquéllas para dicho fin.
  • La revisión de estas instalaciones se hará coincidir con la de la instalación que la alimenta.
  • A diferencia de lo que ocurre con las inspecciones (que se pagarán con la factura girada por la distribuidora o comercializadora), las revisiones se pagarán directamente a la empresa con la que se contrate dicha revisión.
  • Cuando la visita de revisión arroje un resultado favorable, se cumplimentará y entregará al a persona usuaria un Certificado de Revisión periódica. Si se detectaran anomalías, se cumplimentará y entregará a la persona usuaria un Informe de Anomalías. Las anomalías principales que no puedan ser corregidas en el mismo momento, conllevarán la interrupción del suministro de gas y el precintado de la parte de la instalación oportuna o el aparato de gas afectado, según el caso (todas las fugas detectadas serán consideradas como anomalía principal). Las anomalías secundarias se comunicarán a la persona usuaria para que proceda a su corrección.

 

Si necesita información o asesoramiento en materia de consumo no dude en contactar con nosotros. Le recordamos que estamos a su disposición de forma gratuita y continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, del correo electrónico consumoresponde@juntadeandalucia.es, así como en nuestros perfiles de redes sociales o a través de esta misma página Web. Y si prefiere un servicio de atención presencial, puede acercarse a alguno de los Servicios Provinciales de Consumo, presentes en todas las capitales de provincia andaluzas.

 

Fuente: 
Comisión Nacional del los Mercados y la Competencia
Valora el artículo: