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Protección solar y cremas solares

Con la llegada del buen tiempo, la primavera y el verano son épocas ideales para hacer vida al aire libre. Esto conlleva un aumento de la exposición al sol. Por lo tanto, es de vital importancia estar correctamente protegidos.

La radiación solar es una gran aliada para nuestro organismo. Por ejemplo, posibilita la producción de vitamina D que es fundamental para la buena salud de nuestros huesos y dientes. No obstante, una sobreexposición o exposición de manera prolongada a la radiación solar conlleva riesgos, fundamentalmente propiciados por la radiación ultravioleta de la cual es necesario protegerse de manera adecuada.

Declaraciones, precauciones e instrucciones de empleo de los productos de protección solar.

De acuerdo con la Recomendación de la Comisión de 22 de septiembre de 2006, relativa a la eficacia de los productos de protección solar y a las declaraciones sobre los mismos, se tendrá en cuenta lo siguiente:

  • Los productos de protección solar deben proteger frente a ambas radiaciones: radiación ultravioleta B (UVB) y radiación ultravioleta A (UVA).
  • No deben hacerse declaraciones que conlleven lo siguiente:
  1. Protección 100% frente a la radiación ultravioleta (como “bloqueante solar” o “protección total”).
  2. No es necesario repetir la aplicación del producto en ningún caso (como “prevención durante todo el día”).
  • Los productos de protección solar deben llevar advertencias en las que se indique que no constituyen una protección 100%, y consejos sobre las precauciones que conviene tomar, además de su uso. Entre dichas advertencias pueden figurar:
  1. “No permanezca mucho rato al sol, aunque emplee un producto de protección solar”.
  2. “Mantenga a bebés y niños pequeños / niñas pequeñas fuera de la luz solar directa”.
  3. “La exposición excesiva al sol es un peligro importante para la salud”.
  • En los productos de protección solar deben figurar instrucciones de empleo. Entre dichas instrucciones pueden figurar:
  1. “Aplíquese antes de la exposición al sol”.
  2. “Para mantener la protección, repita con frecuencia la aplicación del producto, especialmente tras transpirar, bañarse o secarse”.

Los productos se protección solar deben ofrecer un grado mínimo de protección frente a ambas radiaciones (UVB y UVA). El grado mínimo de protección debe ser el siguiente:

  • Un factor 6 de protección solar frente a la radiación UVB.
  • Un factor de protección frente a la radiación UVA de 1/3 del factor de protección solar.
  • Una longitud de onda crítica de 370 nanómetros.

En cuanto a las declaraciones sobre la eficacia realizada en los productos de protección solar:

  • Han de ser sencillas, no ambiguas y significativas, y basarse en criterios normalizados y reproducibles.
  • Solo deben hacerse declaraciones de protección frente a la radiación UVB y UVA cuando la protección sea igual o superior a los niveles indicados para el grado mínimo de protección.
  • La eficacia de los productos de protección solar debe figurar en la etiqueta mediante categorías como: “baja” (factor de protección solar indicado en etiqueta entre 6 y 10), “media” (factor de protección solar indicado en etiqueta entre 15 y 25), “alta” (factor de protección solar indicado en etiqueta entre 30 y 50) y “muy alta” (factor de protección solar indicado en etiqueta mayor a 50).

Los distintos fototipos de la piel.

A la hora, tanto de tomar el sol de manera natural, como de tomar sesiones en centros de bronceado, hay que tener especiales precauciones, atendiendo muy particularmente al denominado fototipo de la piel. Los distintos fototipos permiten conocer la sensibilidad de cada persona a este tipo de radiación. Existen 6 tipos distintos de fototipos de piel de acuerdo con la acción del sol sobre la piel y las características pigmentarias:

  • Fototipo I. Son personas que presentan piel muy blanca, pecas en la piel, son generalmente pelirrojas. Siempre se queman y nunca se broncean.
  • Fototipo II. Son personas de piel clara, pelo rubio, ojos azules y pecas. Se queman muy fácilmente y se broncean mínimamente.
  • Fototipo III. Son personas de pieles ligeramente morenas, sin pecas, cabellos castaños o más oscuros y ojos oscuros. Se queman con facilidad y se broncean gradualmente.
  • Fototipo IV. Son personas de piel morena, con cabellos oscuros o negros y ojos oscuros. El bronceado es rápido.
  • Fototipo V. Son personas de piel muy morena. Se broncean intensa y rápidamente.
  • Fototipo VI. Son personas de piel negra. No se queman nunca y el bronceado es máximo.

Recuerde que una exposición al sol sin una adecuada protección puede tener graves consecuencias para la salud: quemaduras solares, envejecimiento prematuro de la piel, cáncer de piel, intolerancias al sol, daños oculares.

Recomendaciones para tomar el sol de manera segura.

De acuerdo con la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios se pueden seguir una serie de consejos a la hora de exponerse a las radiaciones solares. Estas pueden resumirse en:

  • No se exponga excesivamente al sol, ya que no existe una protección total frente a los riesgos. Es decir, aunque utilice un producto de factor de protección muy alto, no debe exponerse por largo tiempo al sol.
  • Evite la exposición al sol en las horas centrales del día, es decir, entre las 12 y las 16 horas. A estas horas, la radiación solar es más intensa. Por lo tanto, extreme las precauciones si realiza actividades al aire libre (ir a la playa, pasear, montar en bicicleta, etc.), evitando las horas de máxima insolación e hidratándose con frecuencia.
  • Protéjase bajo la sombra de árboles, o utilizar sombrillas que reduzcan la exposición al sol. Procure no dormirse al sol.
  • Tenga especial precaución con niños y niñas menores de 3 años. Protéjales con sombreros, gorras, gafas de sol homologadas y utilizando factores de protección muy altos, especiales para la infancia y resistentes al agua.
  • No todos los protectores solares sirven por igual para la misma zona del cuerpo, por lo tanto elíjalos teniendo en cuenta la parte del cuerpo donde se vaya a utilizar (por ejemplo: cara o cuerpo). Utilizar protección solar adecuada en la piel. Los productos de protección solar están considerados como productos cosméticos.
  • A la hora de utilizar un protector solar, se deberá tener en cuenta el fototipo de la piel, la edad de la persona y circunstancias de la exposición.
  • Es aconsejable aplicar la protección solar media hora antes de la exposición en la piel seca, e ir repitiendo la aplicación en intervalos regulares (dependiendo de la exposición) o tras cada baño o secado.
  • Proteja su vista utilizando gafas de sol oportunamente homologadas. Hay que poner especial cuidado con las gafas que venden en mercadillos y sitios no especializados. Si va a adquirir unas gafas de sol, asesórese por persona especialista en la materia, ya que no todas las gafas sirven para los mismos propósitos (no serán equivalentes unas gafas para la playa, que unas gafas para actividades deportivas o que unas gafas para la práctica del esquí). Además, las gafas de sol deben llevar el marcado CE.
  • Aumente las precauciones de protección dependiendo de la zona del cuerpo de que se trate. Las partes más sensibles al sol son: cara, cuello, escote, orejas, empeines, cabeza (si se tiene calvicie).
  • Protéjase aun estando ante días nublados, ya que las radiaciones solares atraviesan las nubes. Asimismo, extreme las precauciones en zonas de montaña, en la nieve y la arena de la playa.
  • Siempre es bueno tener una correcta hidratación (especialmente en la población infantil), así como hidratar la piel tras haber tomado el sol.
  • Tenga especialmente presente si está tomando algún medicamento que pudieran provocar reacciones de sensibilidad al sol. Lea atentamente los efectos secundarios del mismo que aparecen en el prospecto. Consulte incluso al personal médico si es necesario.
  • Si va tomar el sol evite llevar perfumes y colonias con alcohol.
  • Ante cualquier cambio de coloración, tamaño o forma en manchas o lunares, así como aparición de nuevas manchas o enrojecimientos, acuda a su centro de salud.

Los mitos sobre el bronceado y la utilización de las cremas solares.

A continuación se desmienten algunas creencias que existen sobre el bronceado y la utilización de las cremas solares. En virtud de lo establecido por la Organización Mundial de la Salud, en su guía práctica sobre el índice ultravioleta mundial, se establece como falso que:

  • El bronceado sea saludable.
  • El bronceado proteja del sol.
  • En días nublados no debamos preocuparnos por la radiación solar. Asimismo, que el agua sirva de pantalla contra las mismas.
  • Durante el invierno, la radiación ultravioleta no sea peligrosa.
  • Las cremas solares nos permitan tomar el sol mucho más tiempo.
  • Si no se siente calor en la piel o si se toman descansos periódicos en la exposición no nos quememos.
  • Un aumento en la aplicación de capas superpuestas de crema solar aumente o multiplique el factor de protección.

 

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Asimismo, puede obtener información al respecto en la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

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