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¿Qué diferencia hay entre fecha de caducidad y consumo preferente?

Tras la nueva Norma de la Calidad del yogur es conveniente tener claro qué se entiende por fecha de consumo preferente y por fecha de caducidad.

- La Fecha de Consumo Preferente indica que, pasada dicha fecha, la calidad del producto ha podido reducirse en cuanto a sus propiedades o cualidades, o bien haberse visto alteradas las características organolépticas (olor, sabor, etc.). Hasta esta fecha, se garantiza que, en condiciones adecuadas de conservación, el producto mantiene todas sus propiedades. Por lo tanto, rebasada la fecha de consumo preferente el producto podrá haber perdido alguna propiedad, cualidad o propiedad organoléptica, pero continúa siendo seguro. Se trata, por ejemplo, de legumbres, helados, encurtidos, quesos, latas de conservas… Se etiqueta con la indicación:

Consumir preferentemente antes del… (si se indica el día)

Consumir preferentemente antes del fin de o finales de… (en el resto de casos)

- La Fecha de Caducidad, por el contrario, indica hasta cuándo un alimento es seguro. A partir de esta fecha, el producto no debería ser ingerido ya que podría causar daños a la salud de las personas. Suele tratarse de productos muy perecederos como el pescado, carnes, lácteos, pastelería,… Se etiqueta con la indicación:

Fecha de caducidad, seguida de la fecha, o de una referencia al lugar donde se indica la fecha en la etiqueta.

 

A continuación se ofrecen una serie de recomendaciones con relación a las fechas de caducidad y de consumo preferente de los alimentos:

- Poner atención a las fechas indicadas en los envases de lo que se compra, eligiendo aquellos productos cuyas fechas de vida útil sean lo más lejana posibles. Asimismo, es recomendable leer bien la etiqueta de los productos donde aparecen datos bastante relevantes sobre los mismos.

- En el caso de adquirir algún producto que esté caducado, el comercio debe proceder a su cambio, para lo cual será conveniente la aportación del tique de compra.

- Hacer una buena planificación de la compra, haciendo una lista si es preciso, así como saber de que se dispone realmente en casa, ya que en determinadas ocasiones se adquieren productos que no hacen falta.

- Disponer en la nevera los productos de fecha de caducidad más temprana delante de los de fecha de caducidad más tardía.

- Realizar un almacén y conservación óptimos de los alimentos, consultando, si fuera preciso, incluso las instrucciones del electrodoméstico, donde vienen indicaciones de conservación por tipo de alimento.

- Desechar las latas o botes que no estén en perfecto estado, y que por ejemplo tengan abombamientos o golpes. Los abombamientos se han podido deber a reacciones internas del producto con lo cual éste puede no ser ya seguro. Los golpes han podido producir roturas en el envase que propicien la alteración del alimento. Hay que descartar alimentos en los que se noten olores, sabores o colores extraños.

- Poner especial cuidado con la rotura de la cadena de frío en los congelados.

 

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