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Los talleres de reparación de vehículos

El coche se ha convertido en un instrumento de uso cotidiano y en ocasiones en una herramienta de trabajo muy necesaria. A pesar de las mejoras que ofrecen las nuevas gamas de vehículos, acudir al taller para reparar averías o realizar revisiones es una práctica muy habitual.

Se entiende por talleres de reparación de vehículos automóviles y de sus equipos y componentes, aquellos establecimientos industriales en los que se efectúen operaciones encaminadas a restituir las condiciones normales del estado y del funcionamiento de vehículos automóviles o de equipos y componentes de los mismos, incluyendo, entre otros, ciclomotores, remolques, así como su mantenimiento.

Clasificación de los talleres.

Según sea la relación con las entidades fabricantes de vehículos y de equipos y componentes, los talleres se clasifican en:

  • Talleres genéricos o independientes. No están vinculados a ninguna marca.
  • Talleres de marca. Están vinculados a empresas fabricantes de vehículos automóviles o de equipos o componentes nacionales o extranjeros.

Por su rama de actividad, los talleres se pueden clasificar en:

  • De mecánica. Pueden realizar todo tipo de trabajos de reparación, sustitución, instalación y reforma de los elementos de los sistemas mecánicos de automóvil, que incluye todos los componentes del vehículo y sus estructuras portantes, equipos y elementos auxiliares. Quedan excluidos los equipos eléctricos, la carrocería y sus accesorios externos e internos.
  • De electricidad – electrónica. Pueden realizar todo tipo de trabajos de reparación, sustitución, instalación y reforma de equipos y componentes eléctricos y electrónicos del automóvil en el motor y en los circuitos de alumbrado, así como señalización, acondicionamiento e instrumentación y control.
  • De carrocería. Pueden realizar trabajos de todo tipo (excepto pintura) en la carrocería, incluyendo los elementos no portantes, así como trabajos de guarnicionería, acondicionamiento y embellecimiento externo e interno.
  • De pintura. Pueden realizar trabajos de revestimiento, pintura y acabado de carrocerías.

Por su especialización, los talleres que realizan trabajos de reparación, instalación o sustitución limitados a determinados tipos de vehículos o sobre determinados equipos o sistemas del vehículo, sin necesidad de estar incluidos en una rama de actividad, se clasifican según su especialidad en:

  • Motocicletas y ciclomotores a motor. Pueden realizar trabajos de reparación, instalación y sustitución en vehículos de dos o tres ruedas.
  • Ruedas y neumáticos. Pueden realizar operaciones de reparación y sustitución de cámaras, cubiertas y accesorios de ruedas, así como su equilibrado.
  • Equipos de inyección. Pueden realizar trabajos de sustitución, reparación y puesta a punto de equipos de inyección para motores tanto de gasolina como diesel.
  • Aire acondicionado y climatización. Pueden realizar trabajos de instalación y tareas de mantenimiento de equipos de aire acondicionado y climatización.
  • Autorradios y equipos de comunicaciones. Pueden realizar trabajos de instalación de autorradios, alarmas y equipos de comunicaciones móviles.
  • Radiadores. Realización de trabajos de  sustitución y reparación de radiadores de refrigeración de agua y aceite, quedando excluidos intercambiadores de los equipos de aire acondicionado.
  • Parabrisas, lunetas y cristales. Podrán realizar trabajos de instalación, sustitución y reparación de parabrisas, lunetas y cristales.
  • Enganches. Podrán realizar operaciones de instalación de dispositivos de remolque (enganches de bola y otros), quedando excluidas las instalaciones de "quintas ruedas".

La placa – distintivo de los talleres.

Los talleres ostentarán en la fachada del edificio, en un lugar fácilmente visible, la placa – distintivo que le corresponda, que será colocada en el plazo máximo de 1 mes a partir de la fecha de puesta en servicio (la fecha de presentación de la declaración responsable).

La placa – distintivo estará compuesta por una placa metálica cuadrada de 480 milímetros de lado con sus cuatro vértices redondeados y el fondo de color azul.

De arriba abajo, la placa estará dividida en 3 espacios o franjas desiguales, destinados a los oportunos símbolos y marcas:

  • La parte superior de la placa – distintivo estará dividida en 4 rectángulos verticales separados entre sí y destinados a cada uno de los símbolos representativos de las 4 ramas de la actividad a que pueden dedicarse los talleres (solo se incluirán en los oportunos rectángulos los símbolos que corresponden a su actividad y quedarán vacíos los restantes espacios). Por cada una de las ramas de talleres se tendrán los correspondientes símbolos: a la rama de mecánica le corresponde una llave inglesa, a la de electricidad – electrónica una flecha quebrada, a la de carrocería un martillo y a la de pintura una pistola de pintar.
  • La parte segunda o intermedia de la placa – distintivo estará dividida a su vez y por su mitad, en 2 rectángulos horizontales. El de la izquierda quedará reservado para las respectivas contraseñas normalizadas de las especialidades, pudiéndose admitir, a falta de contraseñas normalizadas, el texto estampado de las especialidades, pudiendo utilizarse para ello varias placas. El rectángulo de la derecha estará destinado al símbolo correspondiente al taller de reparaciones de motocicletas.
  • El espacio inferior o tercera parte en que se divide la placa – distintivo, estará a su vez dividido en 3 zonas diferenciadas:
  1. La de la izquierda destinada al código numérico de 2 cifras que identificará la provincia donde radique el taller y que coincidirá con el código asignado por la Administración Estadística provincial.
  2. La central destinada al contraste, que será estampado por el órgano competente debajo del guión.
  3. La de la derecha destinada a estampar el número de inscripción en el Registro de Industria de Andalucía.

 

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