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Junta informa de que los requisitos y criterios en rebajas para comerciantes y consumidores siguen vigentes en Andalucía

Consumo y Comercio alertan de que desregular estas ventas ahondará en una competencia desigual y una pérdida de garantías para el consumidor

La secretaria general de Consumo de la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales, Dolores Muñoz, y la directora general de Comercio de la Consejería de Turismo y Comercio, María del Carmen Cantero, informaron hoy de que los requisitos y características de las ventas en periodos de rebajas en Andalucía siguen vigentes al margen de la regulación estatal en esta materia.

Durante la rueda de prensa ofrecida hoy en Sevilla, las representantes de la Junta de Andalucía explicaron que la aprobación por parte del Gobierno central el pasado verano del Real Decreto-Ley 20/2012 ha supuesto la supresión de los periodos obligatorios en los que los comerciantes andaluces debían realizar las ventas en rebajas (7 de enero a 7 de marzo y 1 de julio a 31 de agosto), que ahora podrán desarrollarse en los periodos estacionales de mayor interés según el criterio de cada comerciante.

Pese a esta liberalización de los periodos de rebajas, advirtieron de que en la comunidad andaluza siguen vigentes las características y los requisitos que han de respetar los establecimientos comerciales que efectúen este tipo de ventas y que se encaminan a garantizar los derechos de los consumidores y la competitividad en el sector.

Así la normativa andaluza establece, entre otros criterios, que los productos muestren el precio habitual y el rebajado, así como que se encuentren en perfectas condiciones de calidad, diferenciándolos de los saldos, y que los comercios mantengan las mismas garantías en la venta que hay fuera de los periodos de rebajas. Además, debe tenerse en cuenta que el establecimiento, al anunciar la venta en rebajas, está obligado a disponer de existencias suficientes del artículo rebajado durante el periodo anunciado. Igualmente, para que el establecimiento anuncie rebajas debe tener rebajados más de la mitad de los artículos dispuestos para su venta. En el interior del establecimiento deben estar claramente diferenciados los artículos rebajados de los que no lo están. También se aconseja pedir siempre factura de la compra realizada y se recuerda que todos los establecimientos están obligados a disponer de hojas de reclamaciones y anunciarlo así en un cartel.

Asimismo, los consumidores podrán utilizar las mismas formas de pago que habitualmente exige el comerciante y las devoluciones también habrán de producirse en periodo de rebajas. Campaña de inspección Con el fin de garantizar el cumplimiento de estos requisitos, la Junta, a través de los servicios de Consumo y de la Inspección de Comercio, está llevando a cabo una campaña de inspección de establecimientos comerciales, que arrancó el pasado mes de diciembre y se prolongará hasta marzo, en porcentajes similares (50%) en grandes superficies y en pequeños comercios. Según explicó Dolores Muñoz, con esta campaña se pretende también mejorar la transparencia del mercado, prestando especial atención a la defensa de los derechos de los consumidores y, en este sentido, subrayó que la prospección hará especial incidencia en aquellos establecimientos que han sido objeto de más reclamaciones en 2012.

La secretaria general informó de que durante los periodos de rebajas del pasado año el Gobierno andaluz realizó 1.700 inspecciones con un resultado de 2.025 actas de las que 126 (6% del total) resultaron positivas (con irregularidades). Asimismo, se remitieron a la Dirección General de Comercio un total de 96 actas. Las principales infracciones detectadas en los comercios inspeccionados fueron la falta de información de la fecha de inicio y fin del periodo de rebajas (3% del total) y que en los casos en los que las rebajas no afectaban a la totalidad de los artículos, estos no están suficientemente identificados y diferenciados del resto (1,6%). Además, no se produce una reducción real del precio en el 1,3% de los casos y los productos no exhiben el precio rebajado junto al habitual (0,9%).

Muñoz reiteró los compromisos de su departamento de habilitar un espacio informativo permanente en el canal 'Consumo Responde' y tratar las ventas de rebajas como actividad permanente de los servicios de consumo para lograr una mejor información de la ciudadanía y garantizar su protección ante las liberalizaciones comerciales. Por último, invitó a la ciudadanía a apostar por el comercio de proximidad, ético y que genera derechos y riqueza en Andalucía.

Más desequilibrio entre formatos comerciales

Por su parte, María del Carmen Cantero señaló que la desregulación que supone el Real Decreto 20/2012 en materia de rebajas “solo favorece a las grandes superficies, que pueden mantener descuentos continuados a lo largo de todo el año, mientras que el pequeño comercio solo puede hacerlo en periodos muy concretos, por lo que saldrá claramente perjudicado”.

En este sentido, subrayó el rechazo de la Junta a estas medidas de liberalización porque “no defienden al conjunto del sector comercial, que en el caso andaluz está integrado entre un 96% y un 97% por pequeños y medianos establecimientos” y recordó que ante esta regulación la Junta ha interpuesto un recurso de inconstitucionalidad por invadir competencias autonómicas.

Asimismo, la directora general anunció que se está ultimando la tramitación de la adaptación de la normativa autonómica a la estatal, que “será de mínimos” y que, entre otros apartados, incluirá la recomendación de seguir manteniendo como periodos de mayor interés comercial para las rebajas los mismos en los que tradicionalmente se han celebrado este tipo de ventas en la comunidad, “respetando siempre la libre elección de cada comerciante”.

Por último, tanto Cantero como Muñoz alertaron de que la liberalización horaria y del periodo de ventas promocionales también repercutirá en una disminución de las garantías de los consumidores y usuarios, y puede generar una mayor incertidumbre en el sector, a la vez que una competencia más desigual y una posible pérdida de la calidad en los productos ofertados.

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