La Dirección General de Consumo, dependiente de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, insiste en la necesidad de proteger adecuadamente la piel frente a la exposición solar y anima a la ciudadanía a prestar especial atención al etiquetado de los productos fotoprotectores antes de su compra y uso.
La radiación solar, especialmente la ultravioleta A (UVA) y la ultravioleta B (UVB), puede provocar daños cutáneos a corto y largo plazo, desde quemaduras y envejecimiento prematuro hasta problemas de mayor gravedad como lesiones dérmicas persistentes o, en el peor de los casos, cáncer de piel. Por ello, el uso de protección solar debe formar parte de los hábitos cotidianos no solo en verano, sino durante todo el año, especialmente en actividades al aire libre.
Desde Consumo se recuerda que ningún protector solar ofrece una barrera total frente a la radiación ultravioleta. Por este motivo, la normativa prohíbe expresiones en el etiquetado como “pantalla total”, “bloqueante solar” o “protección absoluta” o cualquier otra que pueda inducir a pensar que no existe riesgo alguno o que no será necesario volver a aplicar el producto a lo largo del día.
Las instrucciones de uso deben indicar claramente que el fotoprotector debe aplicarse antes de la exposición al sol y renovarse con frecuencia, especialmente después del baño, tras sudar o al secarse con una toalla. Además, se recomienda no prolongar la exposición solar durante las horas centrales del día, aunque se utilice crema solar, así como evitar el sol directo en bebés y en menores de corta edad.
Otro aspecto importante es comprobar la vida útil del producto. Los protectores solares, como ocurre con otros cosméticos, pierden eficacia con el paso del tiempo una vez abiertos. Esta información aparece reflejada mediante el símbolo de un tarro abierto acompañado de una cifra y la letra “M”, que indica el número de meses durante los que el producto mantiene sus propiedades tras su apertura. Por ello, se aconseja revisar los envases del verano anterior y, si han superado ese plazo, sustituirlos por uno nuevo.
El Factor de Protección Solar (FPS) permite conocer el nivel de defensa frente a la radiación UVB. Los productos se clasifican en protección baja, media, alta y muy alta, siendo esta última la más recomendable para pieles claras, sensibles o para exposiciones prolongadas. La protección frente a los rayos UVA debe ser al menos un tercio del Factor de Protección Solar (FPS) y se identifica habitualmente con un símbolo UVA dentro de un círculo.
La Dirección General de Consumo también advierte sobre algunas creencias erróneas muy extendidas. El bronceado no protege la piel ni es sinónimo de salud, los días nublados no eliminan el riesgo de radiación solar y el uso de crema no permite permanecer al sol de forma ilimitada. Tampoco aplicar varias capas multiplica el nivel de protección indicado en el envase.
Junto al uso de fotoprotectores, se recomienda completar la prevención con otras medidas como el uso de gafas de sol homologadas, sombreros, ropa ligera que cubra la piel y una adecuada hidratación, especialmente en los meses de altas temperaturas.
Consumo Responde
Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder a través del número de teléfono gratuito 900 21 50 80, y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de atención de 8 a 20 horas de lunes a viernes y de 8 a 15 horas los sábados (salvo festivos); así como a través de la página web https://www.consumoresponde.es, y de los perfiles de X (@consumoresponde), Facebook (www.facebook.com/consumoresponde) e Instagram (@consumoresponde).
También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.