Bajo inspección un centenar de productos ibéricos para combatir la competencia desleal

Las actuaciones previstas en Andalucía se realizan sobre jamones, paletas y cañas de lomo ibéricas, a fin de garantizar la calidad de los productos

La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía ejecuta un año más la campaña de inspección del etiquetado de productos ibéricos, en sus diversas presentaciones (jamones, paletas y cañas de lomo), con el objetivo de vigilar el cumplimiento de la normativa que afecta a estos alimentos, y evitar fraudes y distorsiones de la competencia con otros productos porcinos, que no responden a las expectativas de la persona consumidora, que busca la calidad de los productos derivados del cerdo ibérico.

La venta y el consumo de estos productos ibéricos se multiplica en las fechas navideñas, y por ello se busca garantizar que el producto que llega a la mesa de las personas consumidoras es de calidad y con una información clara en su etiquetado específico.

Según los objetivos previstos, se ha programado que por parte del Servicio Provincial de Consumo de la Delegación Territorial de Salud y Consumo en Málaga se realice el control de, al menos, 90 jamones, paletas y cañas de lomo ibéricas.

El personal inspector vigilará el cumplimiento de la normativa aplicable a estos productos, comprobando, principalmente, el etiquetado de los productos, a tenor de lo declarado en la etiqueta. Asimismo, se busca sensibilizar a los fabricantes, distribuidores y, en general, a todos los que intervienen en la cadena de comercialización, de que deben poner en el mercado productos que cumplan las normas referentes al etiquetado e información de la composición de los mismos. También se recogerá información para lograr un conocimiento más completo de este grupo de alimentos y su problemática, con el fin de facilitar la adopción posterior de las medidas necesarias tendentes a garantizar los derechos de los consumidores.

Desde Consumo, se detalla que, en la misma campaña de inspección desarrollada en 2024, con 60 productos analizados en la visita a 32 establecimientos, se detectaron 44 irregularidades, (73,3% del total de actuaciones). Entre los incumplimientos, se detectó que los productos ibéricos comercializados no cumplían con la obligación de estar identificados con un precinto inviolable y del color correcto conforme a la denominación de venta. Otras irregularidades observadas estuvieron relacionadas con indicaciones del etiquetado como la cantidad neta, la fecha de duración mínima y la fecha de caducidad o el modo de presentación de la información nutricional.

Debe recordarse que la mención facultativa ‘pata negra’ se emplea exclusivamente para productos ibéricos de máxima calidad, es decir, los de bellota ‘100% ibéricos’. Existe una designación por tipo racial, que distingue los productos ‘100% ibéricos’ y los ‘ibéricos’. Mientras que la carne ‘100% ibérica' procede de cerdos con un 100% de pureza genética de raza ibérica –inscritos en el oportuno libro genealógico–, los ‘ibéricos’ provienen de cerdos con al menos el 50% de su porcentaje genético de raza ibérica. En el etiquetado de los productos deberá incluirse como mención obligatoria el porcentaje genético correspondiente a la raza porcina ibérica (cuando se trate de productos de animales cuya designación no sea 100 % ibérico).

En cuanto a la norma de calidad, se diferencian tres designaciones por alimentación y manejo. Una de ellas corresponde a los productos ‘de bellota’, de cerdos que han sido alimentados en su fase final de engorde únicamente con bellotas, hierbas y otros recursos naturales de las dehesas. Cuando el producto es ‘de cebo de campo’, el cerdo ha sido alimentado con piensos en explotaciones extensivas o intensivas al aire libre. Cuando figura la expresión ‘de cebo’ es porque proviene de cerdos alimentados con pienso en establos.

Los jamones y paletas obtenidos de los animales sacrificados deberán identificarse con un precinto inviolable de diferente color para cada denominación de venta que incluyan, de forma indeleble y perfectamente legible, una numeración individual y única de la pieza. El precinto de color negro se corresponde con los productos de bellota 100% ibéricos o también llamados ‘pata negra’. El color rojo se aplica a los productos de bellota ibéricos. El precinto verde identifica a los productos de cebo de campo ibéricos. Por último, el precinto de color blanco es para los productos de cebo ibéricos. La caña de lomo ibérica también respetará el color de los precintos anteriores.

Las piezas marcadas con los precintos rojo, verde y blanco (es decir, que no son 100% ibéricas) tienen que especificar el porcentaje de raza ibérica, y los jamones y paletas no ibéricos no podrán llevar tales precintos de colores. La normativa prohíbe la utilización de los términos ‘recebo’ e ‘ibérico puro’.

Consumo Responde
Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder a través del número de teléfono gratuito 900 21 50 80*, y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de atención de 8.00 a 20.00 horas de lunes a viernes y de 8.00 a 15.00 horas los sábados (salvo festivos); así como a través de la página web https://www.consumoresponde.es, y de los perfiles de X (@consumoresponde), Facebook (www.facebook.com/consumoresponde) e Instagram (@consumoresponde).

*El horario de atención telefónica es de lunes a viernes, de 8.00 a 20.00 horas; y sábados, de 8.00 a 15.00 horas, excepto festivos nacionales y autonómicos. En los días 24 y 31 de diciembre (salvo domingos), el horario de atención telefónica es de 8.00 a 15.00 horas.

También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.

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