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Las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos

El objeto de las declaraciones, tanto nutricionales como de propiedades saludables, en los alimentos es el de garantizar la protección de las personas consumidoras, así como facilitar que puedan elegir la opción más saludable entre los diferentes alimentos que se comercializan.

¿Qué son las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos?

Una declaración en un alimento queda definida como cualquier mensaje o representación no obligatoria, incluida cualquier forma de representación pictórica, gráfica o simbólica, que afirme, sugiera o dé a entender que un alimento posee unas características específicas. Existen dos tipos de declaraciones:

  • La declaración nutricional consiste en cualquier declaración que afirme, sugiera o dé a entender que un alimento posee propiedades nutricionales benéficas específicas con motivo de: el aporte energético (valor calórico) que proporciona o no o en grado reducido o aumentado; y/o de los nutrientes u otras sustancias que contiene o no, y en proporciones reducidas o aumentadas.
  • La declaración de propiedades saludables consiste en cualquier declaración que afirme, sugiera o dé a entender que existe una relación entre una categoría de alimentos, un alimento o uno de sus constituyentes, y la salud. Este tipo de declaraciones pueden ser, a su vez de dos tipos:
  1. Las declaraciones de propiedades saludables que describan o se refieran a la función de un nutriente o de otra sustancia en el crecimiento, el desarrollo y las funciones corporales, o las funciones psicológicas y comportamentales, o el adelgazamiento, el control de peso, disminución de la sensación de hambre, aumento de la sensación de saciedad o la reducción de aporte calórico en la dieta.
  2. Las declaraciones de propiedades saludables relativas a la reducción del riesgo de enfermedad y al crecimiento y salud de los niños y las niñas.

Requisitos generales de las declaraciones a realizar en los alimentos.

- Tanto las declaraciones nutricionales, como las de propiedades saludables, podrán ser utilizadas en el etiquetado, la presentación y la publicidad de los alimentos comercializados. La utilización de tales declaraciones, no deberá:

  • Ser falsa, ambigua o engañosa.
  • Dar lugar a dudas sobre la seguridad y/o la adecuación nutricional de otros alimentos.
  • Alentar o aprobar el consumo excesivo de un alimento.
  • Afirmar, sugerir o dar a entender que una dieta equilibrada y variada no puede proporcionar cantidades adecuadas de nutrientes en general (excepciones hechas para los nutrientes que no puedan obtenerse en cantidades suficientes mediante una dieta equilibrada y variada).
  • Referirse a cambios en las funciones corporales que pudieran crear alarma en la persona consumidora o explotar su miedo, tanto de manera textual, como a través de representaciones pictóricas, gráficas o simbólicas.

- Las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables deberán basarse y fundamentarse en pruebas científicas generalmente aceptadas.

- Sólo se autorizará la utilización de declaraciones, tanto nutricionales, como de propiedades saludables, si cabe esperar que la persona consumidora media comprenda los efectos benéficos tal y como se expresan en la declaración. Dichas declaraciones harán referencia a los alimentos listos para su consumo.

- En cuanto a las declaraciones nutricionales, sólo se autorizarán si están enumeradas en el Anexo del Reglamento (CE) 1924/2006, de 20 de diciembre, relativo a las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en los alimentos.

- Con respecto a las declaraciones comparativas:

  • Sólo podrán compararse alimentos de la misma categoría, tomando en consideración una serie de alimentos de dicha categoría (por ejemplo, entre mantequilla y margarina).
  • Deberá mencionarse la diferencia en la cantidad de un nutriente o el valor energético, y la comparación deberá hacer referencia a la misma cantidad de alimento.
  • Deberán comparar la composición del alimento en cuestión en relación con una serie de alimentos de la misma categoría, cuya composición no permita que figure en ellos una declaración, incluidos los productos alimenticios de otras marcas.

- En lo relativo a las declaraciones de propiedades saludables, sólo se permitirán si en el etiquetado o, en caso de no existir éste, en la presentación y la publicidad, se incluye la siguiente información:

  • Una declaración en la que se indique la importancia de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable.
  • La cantidad de alimento y el patrón de consumo requeridos para obtener el efecto benéfico declarado.
  • En su caso, una declaración dirigida a las personas que debería evitar el consumo del alimento.
  • Una advertencia adecuada en relación con los productos que pueden suponer un riesgo para la salud si se consumen en exceso.

- No están autorizadas las siguientes declaraciones de propiedades saludables:

  • Las que sugieran que la salud podría verse afectada si no se consume el alimento de que se trate.
  • Las que hagan referencia al ritmo o la magnitud de la pérdida de peso.
  • Las que hagan referencia a recomendaciones de médicos individuales u otros profesionales de la salud y asociaciones diferentes de las asociaciones nacionales de profesionales de los sectores médico, nutricional o dietético e instituciones de beneficencia relacionadas con la salud.

Recomendaciones a tener en cuenta.

  • En el etiquetado, presentación o publicidad de los alimentos sólo pueden figurar las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables. Estas declaraciones autorizadas deben haber sido previamente evaluadas por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).
  • Es de vital importancia leer pormenorizadamente el etiquetado de los alimentos ya que, en ocasiones, las declaraciones van acompañadas de advertencias y/o restricciones para un consumo seguro de dicho alimento.
  • Asimismo, en el etiquetado del alimento también puede encontrarse información de la cantidad de alimento que se necesita consumir para obtener un efecto beneficioso y sobre cómo hacerlo. Por ejemplo: la declaración nutricional fuente de fibra sólo aparecerá si el alimento en cuestión contiene, como mínimo, 3 gramos de fibra por cada 100 gramos o, como mínimo, 1,5 gramos de fibra por 100 kilocalorías (esta es la cantidad mínima precisa para que produzca el efecto beneficioso).
  • Las declaraciones que aparecen en el etiquetado del alimento no pueden atribuirle al mismo las propiedades de prevención, tratamiento o curación de enfermedades humanas (dichas propiedades están restringidas a los medicamentos).
  • Las declaraciones no pueden hacer referencia al ritmo o a la magnitud de la pérdida de peso.
  • Comprenda adecuadamente el significado de las declaraciones, tanto nutricionales, como de propiedades saludables, para que no induzcan a confusión.
  • La declaración de propiedades saludables, aun pudiendo tener flexibilidad en su redacción (para una mejor comprensión de la misma por la persona consumidora), no podrá incrementar la acción de la que está autorizada. Por ejemplo: “la vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario”, se puede sustituir por “la vitamina C desempeña un papel en…” o por “la vitamina C ayuda a…”, pero no por “la vitamina C estimula…” o “la vitamina C optimiza…”.
  • Las declaraciones deben ser realizadas sólo para un determinado nutriente, sustancia, alimento o categoría de alimento para las que hayan sido autorizadas y no para el producto.
  • Es esencial llevar una alimentación equilibrada y variada. Una determinada declaración no podrá fomentar el consumo excesivo de un determinado alimento.

 

Si necesita información o asesoramiento en materia de consumo no dude en contactar con nosotros. Le recordamos que estamos a su disposición de forma gratuita y continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, del correo electrónico consumoresponde@juntadeandalucia.es, así como en nuestros perfiles de redes sociales o a través de esta misma página Web. Y si prefiere un servicio de atención presencial, puede acercarse a alguno de los Servicios Provinciales de Consumo, presentes en todas las capitales de provincia andaluzas.

Asimismo, podrá obtener información al respecto en la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

 

Fuente: 
Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN)
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