Desde que salió a la luz el Manifiesto Cluetrain, la evolución de la web social ha sido imparable y en la actualidad, la web 2.0 ofrece una oportunidad sin precedentes para participar en conversaciones on line sobre casi cualquier tema, por lo que los productos y servicios de consumo no son una excepción.
Aunque cada vez son más las empresas que están apostando por tener presencia en las redes sociales como una estrategia para promocionar sus servicios, marcas o productos, el elemento diferencial que ofrece la web social es poder escuchar de primera mano lo que los consumidores opinan sobre ellos, en tiempo real, y desde cualquier parte del mundo.
Esto permite a las empresas identificar si un producto o servicio realmente está teniendo aceptación entre su público, si hay expectativas o necesidades insatisfechas, si se pueden hacer mejoras… En resumen, incorporar la voz de los consumidores como valor estratégico en el desarrollo de un producto o servicio, incluso desde las primeras fases de diseño del mismo.
Establecer una comunicación bidireccional con los consumidores, escuchando sus ideas, sugerencias o experiencias y respondiendo a sus comentarios de forma cercana y transparente permite, además, mejorar la competitividad de las empresas y su reputación en un mundo cada vez más digitalizado.
Algunos ejemplos de cómo importantes empresas están apostando por la participación de los consumidores son Ideastorm o Mystarbucksidea.
Para ayudar a las empresas a entender un poco mejor la revolución de la web social y cómo os afecta tenéis a vuestra disposición un manual, la Guía de las Empresas 2.0, editada por Sandetel y que podéis encontrar en el pdf adjunto o bien en nuestro apartado de recursos.
Desde Consumo Responde queremos poner a disposición de consumidores y empresarios un espacio donde poder compartir estas y otras experiencias relacionadas con el uso de la web social y el consumo.
Para ello contáis con el área de Participación donde se invita a la reflexión y al debate, a la aportación de ideas en consultas públicas y encuestas y, por supuesto, al intercambio fluido de conversaciones en las redes sociales.