Los videojuegos forman parte del ocio habitual de millones de personas y, además de la compra del propio juego, ofrecen cada vez más posibilidades de adquirir contenidos, servicios y productos digitales dentro de la propia experiencia de juego. Es por ello, y coincidiendo con la celebración mañana 29 de agosto del Día Mundial del Videojuego, la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias recuerda la importancia de informarse antes de comprar y de prestar especial atención a los gastos adicionales que pueden producirse una vez adquirido el videojuego.
La Dirección General de Consumo recuerda que a la hora de comprar un videojuego es recomendable comprobar en primer lugar qué producto se está adquiriendo, para qué plataforma está disponible y cuáles son sus características. También conviene consultar su clasificación por edades y los contenidos que incluye. El sistema PEGI (Sistema Europeo de Información de Juegos) permite conocer la edad recomendada a través de cinco indicadores (PEGI 3, PEGI 7, PEGI 12, PEGI 16 y PEGI 18), e informa sobre determinados contenidos presentes en los videojuegos, como escenas de violencia o actividad sexual explícita, lenguaje soez, consumo de drogas, tabaco o alcohol, si utiliza compras dentro del juego, que tipo de comunicación online permite o si incorpora funciones que incentiven a seguir jugando.
Antes de realizar una compra aconseja también comparar precios y comprobar qué incluye cada edición. Algunos videojuegos pueden ofrecer diferentes versiones, contenidos descargables o servicios adicionales que pueden suponer un coste añadido.
En las compras realizadas por Internet, las personas consumidoras deben comprobar la identidad de la empresa, el precio total, las condiciones de compra y los medios de pago. La información debe facilitarse de forma clara y comprensible.
En el caso de los videojuegos digitales, es especialmente importante según recuerda Consumo, conocer las condiciones de devolución. Aunque las compras a distancia tienen, con carácter general, un plazo de 14 días para ejercer el derecho de desistimiento, existen excepciones. Entre ellas se encuentra el suministro de contenido digital que no se preste en un soporte material cuando su ejecución ha comenzado y el consumidor haya prestado su consentimiento expreso y con conocimiento de que puede perder ese derecho.
Es importante destacar que las compras no terminan necesariamente al adquirir el videojuego. Muchos juegos incorporan micropagos para conseguir monedas virtuales, personajes, accesorios, mejoras, pases de batalla u otros contenidos. Además, los videojuegos pueden utilizar recompensas, ofertas limitadas o mensajes que animan a comprar rápidamente. Las ganas de avanzar en el juego o conseguir objetos exclusivos hace que los menores sean especialmente vulnerables. Especial atención merecen las denominadas “cajas botín” o “loot boxes”, que permiten obtener objetos virtuales cuyo contenido no conocemos hasta realizar la compra.
Por este motivo, la Dirección General de Consumo recomienda comprobar siempre cuánto cuesta realmente cada compra, especialmente cuando se utiliza una moneda virtual, ya que esto puede hacer que perdamos de vista cuánto dinero estamos gastando. Es aconsejable establecer un presupuesto y evitar las compras impulsivas.
En este sentido, se recomienda a las familias utilizar las herramientas de control parental disponibles. Estas opciones permiten, entre otras funciones, limitar o autorizar las compras y los micropagos dentro de los videojuegos, limitar el acceso a contenido inadecuado, restringir o limitar las comunicaciones o gestionar el tiempo que se dedica a jugar.
Por último, la Dirección General del Consumo recuerda que jugar también puede implicar consumir. Informarse antes de comprar, conocer el precio real de lo que adquirimos, evitar las compras impulsivas y establecer límites de gasto son claves para disfrutar de los videojuegos de una forma responsable y segura.
Consumo Responde
Ante cualquier duda o consulta en materia de consumo, la ciudadanía puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder a través del número de teléfono gratuito 900 21 50 80, y del correo consumoresponde@juntadeandalucia.es, ambos en horario de atención de 8 a 20 horas de lunes a viernes y de 8 a 15 horas los sábados (salvo festivos); así como a través de la página web https://www.consumoresponde.es, y de los perfiles de X (@consumoresponde), Facebook (www.facebook.com/consumoresponde) e Instagram (@consumoresponde).
También se puede recibir asesoramiento en los Servicios Provinciales de Consumo de las delegaciones territoriales de Sanidad, Presidencia y Emergencias presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.